Si tuviera que elegir un momento para detener el tiempo en mi vida, un momento de plenitud absoluta, sería cuando pude oír y cantar esto. Sin duda.
jueves, febrero 26, 2009
El momento más feliz de mi vida
Preludio a la cantata de ocaso
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Etiquetas: Palestrina. Thomas Byrd
lunes, febrero 23, 2009
La tierra media (keep breathing 2)
Obligatorio leerlo con la música de Ingrid Michaelson a partir de la segunda mitad del post
Carmen y Yo tenemos desde hace muchísimo tiempo lo que llamo "conexión céltica". Dado que ella vive en la Costa da Morte, debe haberla acentuado. Siempre me refería a Carmen con el apelativo cariñoso de "tati", pero alguien muy importante para mi la rebautizó como "sequoia" (sin pretenderlo). Y me gustó tanto la imagen que, tras la perceptiva consulta estas navidades, -me dijiste que también gustaba- desde entonces, eres mi sequoia. Es la imagen fuerte e inmortal de que si alguien dice que no es posible una verdadera amistad, desde el principio, entre un hombre y una mujer, una amistad estrecha y durante muchos años, todavía la mayoría, de estricto trato diario, se equivoca de medio a medio. Una década larga de nuestras vidas es muy tozuda. Y hemos tenido la virtud de que nuestras respectivas parejas jamás han dudado ni interferido. Luego probatus est.
Carmen es una mujer muy hermosa, por dentro y por fuera. Y puesto que comencé a hablar de la "conexión céltica" te diré que tu mensaje me llegó casi al mismo tiempo que mostraba las fotos que nos hicimos estas navidades a quien, sin pretenderlo, la rebautizó.
Carmen: ¿Podemos hacer la cuenta de cuanto cariño, apoyo y confidencias nos hemos hecho? ¿De cómo nos hemos servido de faro en la oscuridad? ¿De cómo hemos compartido dicha y alegrías? ¿Podemos gritarle al mundo, al límite de nuestras fuerzas, que no sólo es posible esta amistad, sino que merece la pena y que nos compadecemos de los escépticos que se niegan esta posibilidad? Atendiendo a tu mensaje, vamos a hacerlo de un modo práctico, para que se enteren de qué va la fiesta. Creo que te voy a pasar privilegios de administración para que completes una serie en este mismo blog. Sólo te pido que si nos referimos a alguien, lo hagamos con nuestras claves particulares.
Por cierto, Carmen, en espera de tu respuesta, he retirado cierto material asaz cursi. Derecho a borradores. Si es que uno se deja llevar y no puede ser. Antes empacho de chicharros que mala literatura.
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lunes, febrero 16, 2009
Una promesa (Bon iver)
Después de crear el artículo de Bon Iver (un imprescindible del indie Folk), me inspiro en la vida de este soberano artista para pensar que lo que estoy viviendo simplemente será un buen invierno. Ya van para tres años que no se cómo he soportado. Aún queda un poco más, pero se hace eterno, insufrible. Y parece que todo quiera desplazarse con ese mismo nunca acabarse. Se me han acabado las sonrisas, los recursos. Esta vez puede ser que esté al final del camino porque lo noto con un intensísimo sufrimiento. Aun así, no quiero despojarme ni rendirme. Pero si parece como si todo invitara a vivir con dolor en las carnes todos los horrores que esto ha supuesto y darle así su verdadera dimensión. Lo soporté tanto tiempo a base de no mirar cara a cara a la situación. Eso se terminó...
Y luego están las ausencias de negociación, las desfachateces, y la inmensa canallada de un retraso fingido e innecesario cuando más necesitaba ser libre, cuando más energía e ilusión tenía. Y no las tengo todas conmigo de que no se vuelva a retrasar.
Prometo una cosa. Doy mi palabra: en cuanto me libere de esa maldita, enquistada, lacerante, opresora e injusta situación, cuando pueda sentarme sin que me represente en cada instante las barbaridades vividas, dejaré de escribir cosas personales en este blog. Lo dejaré como testimonio del último invierno de mi vida. Prometo también que nadie ni nada me volverá a arrebatar mi alegría. Nadie tiene ese derecho. Y prometo utilizar todas mis capacidades en perfecto equilibrio y armonía en la tarea de ser feliz y pleno. No volver a caer en el error de sacrificarme tanto por alguien a quien no quise nunca. Y no dejar que lo haga nadie que no me quiera.
Espero que a este blog le queden muy pocas entradas como esta. Aunque tal vez si que haga algunas más de Bon Iver.
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Etiquetas: Un buen Invierno
lunes, febrero 09, 2009
Pride
Mi querida, y aunque ahora no podría decir tanto, añorada Tristram Shandy:
Aunque parece que muchas de las entradas de este blog se refieren a tí, y ciertamente cuesta creer lo contrario, te aseguro que la única que te he dedicado es la presente. Y debía titularla orgullo, no podría ser de otro modo. ¡Ah! Que sepas que, hablando de dedicatorias, camuflado bajo el nombre de la novela de Sterne te dediqué mi tesina. Supongo que en coherencia, también debería dedicarte la tesis. Haré un esfuerzo.
Aún conservo un libro que me prestaste para que te lo devolviera una vez leído. Catorce años después acabo de entender el mensaje, y lo justo es que cumpla mi parte del trato. Y si: tal y como esperabas, me ha protegido. Te ruego que lo recibas sin preguntas. En su interior hay un mapa de todos mis viajes que me sirve de guía de lectura.
No hagas caso de los cánticos estúpidos de Chema. Bueno, ya sé que te reíste. A veces tenemos que tolerarlo. No me llevé lo mejor de tu vida, en realidad, siempre te llevé conmigo. No te he devaluado ni por un instante, ni por un minuto. Y si ahora siento algo, es un inmenso orgullo.
Fuimos dos jovencitos tremendamente egoístas y ambiciosos. Creo que también algo tramposos. Fue muy duro seguirte el ritmo, y al tiempo hacer mi propio camino. Fue casi suicida.
Ahora estoy también sientiendo orgullo de quien soy, y hasta cierto punto, me siento redimido. Todo fue para bien. Te diré que intento comportarme con la máxima integridad en un mundo con más ángulos de los que yo pueda contar. Pero en algo en concreto, algo que algún día te contaré, creo que serías tú la que te sentirías orgullosa de mi.
Aún te imagino con aquel peto jeans, con el sombrero que te regalé, paseando al sol del verano entre los árboles del Sotillo. Y por fin sonrío.
Queridísima, aunque ahora no tan añorada Tristram Shandy: Una sonrisa lo es todo, de ninguna manera un abrazo. Mi sonrisa ahora tiene escrita la palabra orgullo. Orgullo por ti.
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Etiquetas: Una sonrisa por un abrazo
domingo, febrero 01, 2009
Martirio de San Felipe (Bartolomé)

Era muy pequeño. En mi camino hacia el colegio Luis Alberdi, me encontraba con un almacén de yogures Danone en el que retiraban de circulación pósters gigantescos de cada campaña publicitaria, que me regalaban regularmente los empleados para que yo los utilizara para pintar. Teníamos sólo dos cadenas de televisión, y el sábado por la mañana veíamos sabadabadá. Una de las secciones que yo esperaba con impaciencia era aquella en la que Jose Ramón Sánchez hacía caricaturas de grandes obras maestras de la pintura. En una ocasión añadió un concurso de talentos, y yo copié el martirio de San Bartolomé (Felipe), de José de Ribera en uno de esos pósters, y lo envié, aunque ni siquiera lo vi en televisión. La ejecución de la obra era muy aceptable, pero el soporte demasiado cutre, tal vez fue el detalle que motivó su exclusión. Aunque continué con el dibujo, ganando algún concurso, desde ese temprano momento comprendí que nunca sería un artista.
Me pregunto que es lo que vi en esa agonía, a los siete años, para elegirlo. De mis recuerdos sólo recupero la fascinación por las tensiones y las formas. También la frustración de ejecutar una pierna tan difícil. Parecía un hombre a punto de ser alzado como una vela en el mástil de un barco.
Mucho tiempo después me quedé con la intriga de que San Bartolomé murió desollado, con lo que lo más probable es que en realidad el suplicio de San Felipe en Hierápolis. ¿Fué casual la confusión?
Me quedo con San Bartolomé, de cuyo martirio en Armenia nos da cuenta un relato gnóstico, y por tanto, un camino de conocimiento vital. La lección que nos llegaba a los niños, terrible pero que de alguna manera se coló en un ambiente en que aleccionar así no era productivo, es que la sinceridad te cuesta la piel. La carne expuesta como un animal me parece la conclusión más lógica del ser deshumanizado que pende del mástil de Ribera. Otro de los eventos del relato gnóstico es que libró a una mujer de un demonio llamado Ashtarot, que sospechosamente se parece a Ishtar o Astarté, lo cual fue la causa de su posterior martirio.
En los sincretismos religiosos africanos se asocia a San Bartolomé con Oshumaré, un dios cíclico, ambiguo, y que hace de intermediario de divinidades superiores, además de no aceptar sencillamente ofrendas, ni tener un culto muy extendido.
Esta semana me retiraré unos instantes para meditar sobre este arquetipo, aceptaré un poco de irracionalidad en mi vida. Tal vez le haga una ofrenda de agua limpia, tal vez me lleve la guitarra al desierto, tal vez me vuelva vacío. Ya hace tiempo me enseñaron grandes maestros que los misterios no son para descubrirlos, sino para integrarse en ellos. Ójala ese agua me haga crecer, como el arbol de Oshumaré. Es tiempo de replegarse para entender.
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Etiquetas: misticismo laico
jueves, enero 22, 2009
In my way on my own
No lo he podido resistir. He redactado el artículo de Anni B. Sweet en Wikipedia. La comparan con Feist, y por la estructura de este blog ya sabéis que eso es demasiado para mi. También estoy mucho últimamente de rasgar guitarras, indagar en algún arpegio sencillo... en fin. En la letra también coincido.
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Etiquetas: Hermandad musical
sábado, enero 17, 2009
Wudasse
Hace tiempo nos descubrieron un entorno musical absolutamente desconocido y totalmente fresco. Aunque sólo se trata de un sample edulcorado para culturas de masas, no pude dejar de alucinar con las particularidades vocales de Gigi Shibabaw. Ahora me apetece poner esto. Qué demonios, a ver si con Obama nos vamos enterando de que en África hay grandes singularidades culturales, y que en Etiopía no sólo hay hambrunas. África merece algo más de atención, y no sólo en lo geopolítico. Así vamos ganando dignidad.
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miércoles, enero 14, 2009
Harmattan
Antes que nada, decirle a mi Boadicea particular que no le pasa nada a mi alemán, no hay ningún error, simplemente contenido elidido y ortografía pre-neue Rechtschreibung. Manías mías. Te contesto con mucha alegría en la entrada original.
El título, que seguramente la interpelada más arriba también conoce, hace referencia a un poemario de Leopold Sédar Senghor, que leí con cierto entusiasmo hace años, pero que con el paso del tiempo me resulta cada vez más tópico e irrelevante. Una suerte de obra circunstancial que ha adquirido notoriedad por temas extraliterarios.
Tener un blog te da la ventaja de que puedes dejar constancia de la capacidad en el ejercicio de la prognosis. Así uno no pasa por ingenuo, no es ese mi pecado. Los días de frío son muy duros, y se mezclan con una densa oscuridad. Hace tiempo que me llegó el barrunto y diseccioné perfectamente el cuerpo del asunto. Pero una mirada lo suficientemente atenta no puede soslayar el hecho de que existen débiles signos de que van a remitir, aun cuando me encuentro en el momento que más arrecian. Pero ya he pasado muchos inviernos, y he sorteado caminos con nieve hasta la rodilla.
Soy un hombre libre de corazón, y deseo que los demás también gocen de esta condición, aun cuando eso signifique una exquisita atención y un doloroso dominio de la naturaleza propia. Y lo peor, obrar en auxilio de quienes aún no están duchos en este arte. A veces encontrar respuestas sobre cómo actuar requiere de curiosas piruetas e indagaciones en cómo otros han resuelto los problemas acuciantes y concretos. Hipócrates decía aquello de que la vida es corta, pero el arte es luengo.Se trata, en una palabra, de no subestimar la experiencia de los que nos precedieron.
Aún quedan muchos días gélidos, pero la semilla está en el surco, y se anuncia buen año. Cabe ahora ser pacientes y saber que nada puede hacerse hasta que brote, sólo sentarse a la lumbre y vivir de lo ahorrado en otras cosechas. Llegará el momento de decir aquello de:
Écoutez, jeunes filles, le chant de la sève qui monte à vos gorges debout.
A lo que se cultiva con amor y honestidad, no le puede alcanzar la helada ni tumbar el viento del Harmattan, de modo que cuando me llega un correo bajo el título de "Ponerse las pilas", yo sólo veo que por fin, tenía lo que deseaba: trabajar bajo presión.
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Etiquetas: motocicletas, otoño, vacaciones
sábado, enero 10, 2009
Pluto
Decidme que la Clarita Muldaur no es, sencillamente, una pasada... Ya pensaré en algo para terminar el post.
Insólito dedicarle una composición a un planeta derrotado, como consolando a un niño pequeño. Aparte de las bien conocidas cualidades vocales de Clara, realmente me ha sorprendido con un tema tan anómalo. Creo que en los estates se va en la vía de hacer bien las cosas. Os sorprenderé con otros ejemplos
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miércoles, enero 07, 2009
Shifting down
Tal vez vislumbrando su último vuelo, creando indecibles y sedosos rumores, arañando los trazos ásperos de un rostro demolido por una herida añeja y numerosos abusos de sustancias, nos muestra aquí Chet Baker cuán elegantemente uno puede llegar a deprimirse. Cómo es preciso ceder algún instante para abrir las puertas a ese sentimiento dolceamaro: retornar a la rutina, encontrar sentido a todo esto, en fin, bajar la luz y amagarse en una delicada insinuación más allá del alcance de los fríos días por llegar.
Sin saber exactamente porqué, en las vacaciones me han hablado de colaborar en tres proyectos artísticos distintos, que pasean por el cine, la fotografía y la pintura. Y aunque no sé de donde sacaría tiempo, así como declaración de intenciones, me gustaría unirlos. Ya en el pasado, Melancolía I me hizo pensar en el arte como isonomía del gozo, y tal vez desarrolle esta idea en los siguientes posts. No más letras: un cigarrillo para Chet, su débil voz, y para el que ponga atención al video, sus lágrimas conmovedoras.
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domingo, diciembre 21, 2008
Dios de la lluvia
Apiádate de las bestias y de mi.
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viernes, diciembre 12, 2008
Rinaldo
En esta interpretación del aria Lascia ch'io pianga, del Rinaldo de Haendel, no se prodiga el contratenor Philippe Jaroussky con grandes alardes de coloratura. Es una versión con un tempo más neutro y reposado, aunque definitivamente me ha cautivado. No, si acabaré poniendo a Yo-Yo Ma... sino, tiempo. Ahora, que si lo que se busca es melismas, florituras y ejercicios circenses, Pasen y vean. El pasaje está de la mitad hacia el final.
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martes, diciembre 09, 2008
Los muertos de mi felicidad
Mira que es un tópico, pero...
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Tehilim
Una durísima película de Raphäel Nadjari, estrenada este año en España. Tehilim significa "salmos". Me recuerda el versículo 3 del salmo 19, que frecuentemente está fatalmente traducido, y que realmente dice: "sin habla, ni palabras, ningún sonido parte de Él".
Permitidme que me reserve el comentario. Si en algún momento muestro un sarcasmo, una ironía, sabed que tengo siempre presente que ciertas circunstancias exigen de una inquebrantable responsabilidad, no menos inquebrantable que la sonrisa. Hay momentos en que se debe declinar el poder, y dejarlo en manos de otros. ¡Qué difícil es buscar la humildad y comprender que te han dado infinitamente más de lo que has recibido! Y aceptarlo sin rubor, en la desesperación de saber que hay deudas insalvables, y que no se comprende su valor. Decir gracias resulta insuficiente cuando lo adeudado es la resurrección. Por ello, no hay lenguaje, ni palabras. Sólo tesoros ocultos, frágiles y modestos que redimen todo. Y aún no comprendo cómo pueden soportarlo. Cómo pueden soportarnos.
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domingo, diciembre 07, 2008
El tiro olímpico (felicitando a Manoel de Oliveira)
La memoria es un fantasma del momento.
Manoel de Oliveira
Aporto un pequeño fragmento en el que se reúnen dos de los directores cinematográficos que más me han impactado en mi vida: Un documental de Wim Wenders con la aparición de Manoel de Oliveira hablando sobre la memoria y el cine.
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martes, diciembre 02, 2008
Fhir a'bhàta (subiré las montañas)
Henry White fue un escocés emigrado a Estados Unidos, que luchó en el bando conferderado. Jamás abandonó sus tradiciones y recopiló un conjunto de canciones tradicionales gaélicas bajo el nombre de "The Celtic Lyre". Una de las más populares y versioneadas es "Fhir a'bhàta" (Oh, mi barquero).
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domingo, noviembre 30, 2008
El malestar y el desarraigo
Como el bueno de Silva no quiere poner sus poderosas rabeladas en youtube, en lugar de almacántaro pongo a odres, mucho más descafeinado, donde vamos a parar.
Siempre me pasa cuando llega la época de los exámenes, pero este año siento un especial malestar: siempre he dicho que yo debería pagar por el privilegio de enseñar, pero lo mal que se pasa cuando estás en la obligación de evaluar a personas sin otro objeto que decidir funcionarialmente si el proceso de aprendizaje de un alumno está de acuerdo con lo que la administración exige para expedir un título académico homologable, eso justifica con creces mi salario.
Muchos de los alumnos a los que he suspendido siendo totalmente coherente con lo que origina mi sustento, son en realidad personas de gran calidad. Y probablemente no han mostrado rendimiento por razones contextuales. Actúo con todo mi leal saber y entender, poniendo pasión en lo que hago, pero eso no me resta de quedarme siempre con algún regusto de culpabilidad.
Afortunadamente siempre me cura el hecho de que vuelvo al lugar donde procedo y que entiendo. Ya me queda menos para pasar por la librería del Burgo, tomar sopas de ajo en el jauja, las "cenas de empresa" en casa de Pachi, o de Luis, que se emancipa (ya era hora). Ya me queda menos para encontrar primos cuartos que siempre se interesan por tu vida y te piden tomar un café, si los ves de mañana, o el pacharán, si por la noche.
Duele mucho vivir lejos, sin nadie de los tuyos cerca. Duele mucho no poder cuidarlos, pero me dolería más que no me doliera. Ya queda menos
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Gustavocarra
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2:29 a. m.
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miércoles, noviembre 26, 2008
Filamentos y metáforas
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Denez Prigent y Lisa Gerrard: Gortoz a ran. Idioma:Bretón.
Hoy he asistido a una conferencia de George Smoot, premio Nobel de Física en 2006 por sus trabajos de investigación en la radiación de fondo de microondas del universo. Fue una conferencia bastante asequible y amena en la que no faltaron retazos de fino sentido del humor. Nada nuevo, salvo algunos audiovisuales animados en los que se evidenciaba la correspondencia de las anisotropías observadas en el fondo de microondas con la distribución de la materia ordinaria en el universo. Lo que me llamó la atención fue que la disposición de los objetos recuerda muchísimo a una red cortical de microfilamentos de actina hasta en detalles sorprendentes. El propio Smoot, consciente de ello hizo una observación al respecto. Inmediatamente se me disparó la imaginación, guiado por las palabras del conferenciante, buscando fenómenos de organización en fluídos que pudieran explicar ambos patrones. Smoot también especulaba con las interacciones dinámicas de cuerpos girando a través de gases y yo pensaba en regiones viscoelásticas al rededor de los puntos de contacto entre haces. Finalmente sacó una fotografía de uno de esos puntos de máxima densidad en la confluencia de filamentos cósmicos y Yo veía ancirinas, gelsolinas...
En fin, pura y dura metáfora. No debemos creer mucho en esto. Algunas nubes se parecen al mapa de Irlanda. Las metáforas son para disfrutarlas, no para creérselas. El arte es puro disfrute. Pero si que es cierto que uno elabora hipótesis tanto más potente cuanto mayor es la capacidad de pensar lateralmente y especular. La ley de la relatividad fue concebida imaginando que una persona estaba montada en un rayo de luz.
Las inhibiciones, aunque necesarias, no son buenas en el proceso de elaboración de hipótesis. Los teóricos más grandes han sido personas desaliñadas, multifacéticas, frecuentemente caóticas y totalmente independientes del efecto que causaban en su entorno. Después llega el momento del rigor, del absoluto, inmisericorde y terrorífico rigor. Tanto Darwin como Newton tuvieron sus trabajos, creados en la más saltarina y florida de las fases creativas en sus correspondientes cajones sin ver la luz durante más de una década, debido a la observación continua de los vacíos existentes y el pudor intelectual.
Es una constante, ambas fases están indisolublemente vinculadas, y noto esa misma circunstancia en mi mismo: la incapacidad de explicar a los demás aquello que has elaborado, la tensión del equilibrio entre tus necesidades creativas y las interacciones con los demás, la soledad y la necesidad, a veces frustrada, siempre frustrada, de recibir eco y apoyo. La imposibilidad de acoplar momentos. La gloria y la euforia de cuando se acoplan...
El trabajo científico no es muy diferente a buscar metáforas. Sólo que está sujeto al fastidio de su formalización. Parece que la burocracia de formalizar hace que pierda el lustre, es como enamorarse para pasar a la lista de la compra y la revisión de facturas: inevitablemente tu atención salta a otra cosa, y guardas en el cajón aquello que te pudo desde lo más profundo, hasta que un amigo te lo saca y pide que a toda prisa lo publiques por razón de la preeminencia, que maldita la necesidad que se tiene de eso.
Gracias, George.
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martes, noviembre 25, 2008
La inmortalidad
Mein Engel, mein alles, mein Ich. - nur einige Worte heute, und zwar mit Bleystift erst bis morgen ist meine Wohnung sicher bestimt, welcher Nichtswürdige Zeitverderb in d.g . - warum dieser tiefe Gram, wo die Nothwendigkeit spricht -
Kann unsre Liebe anders bestehn als durch Aufopferungen, durch nicht alles verlangen, kannst du es ändern, daß du nicht ganz mein, ich nicht ganz dein bin - Ach Gott blick in die schöne Natur und beruhige dein Gemüth über das müßende - die Liebe fordert alles und gantz mit recht, so ist es mir mit dir, dir mit mir - nur vergißt du so leicht, daß ich für mich und für dich leben muß, wären wir gantz vereinigt, du würdest dieses schmerzliche eben so wenig als ich empfinden
Ludwig van Beethoven, Carta escrita en la mañana del 6-7 de julio, probablemente de 1812.
Barajando varias opciones para ilustrar este título, al final me he decido por las escenas de Immortal Beloved con música de Evanescence. Es un homenaje a la inmensa fuerza, el coraje, el equilibrio y el saber volar en el sitio de mi prima. También es un homenaje a una familia céltica, con profundas raíces en la tierra a la que tengo el inmenso privilegio de pertenecer. Y llevando el hilo de lo que aquí nos ocupa, la evanescencia (la insoportable levedad) se hace más llevadera sabiendo que algún día me cubrirá esa tierra, apilado hueso con hueso con aquellos que la dieron forma antes que Yo. Tal vez con una ramita de esos manzanos centenarios que aún tenemos escriturados con servidumbre de paso. Así es hermoso. Así, si.
Pero no oculto que persigo la inmortalidad. Sería un desperdicio y una estupidez no hacerlo. Aventurar la vida por menos es no tener ni idea de lo que vale. Mi tesis sobre el envejecimiento, la posibilidad de ser más que humanos, desafiar a Dios, alzarnos en una torre de lenguas y conocimientos hasta hacerle pagar tanto y tanto sufrimiento. Vengar a Prometeo.
No encuentro otra forma de elevación, de empequeñecer nuestras cuitas cotidianas animales, que una vida dedicada a la encarnación de la hybris. Tal vez por eso tenga tan poco tiempo. Pero tengo los genes de una familia celta en la que Carlomagno confió. Y poco más.
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domingo, noviembre 23, 2008
Poemas de juventud y la Mozarthaus
Radetzky, Lou Andreas-Salomé, Robert Musil...
Fue un Grand Tour hacia mi mismo... siempre lo es. Lo que no sospechaba es que aún no ha terminado. Hace tiempo leí "Viena infame y genial" de Joachim Riedl. Enlazo aquí, muy oportunamente, el comentario de Luis Antonio de Villena, a quien mando un afectuoso saludo. Poco recordarás de aquella noche de intensa conversación en la que tuve el placer de acapararte para desesperación de Salomé. Es una maldición: siempre me pasa. Si tienes interés por saber como acabó la historia, te diré que por momentos se parece a la ópera de Richard Strauss, o mejor, a la obra de Oscar Wilde, de la que tanto hablamos la noche del Gato Negro, aquella compañía de brujas y malos presagios que se cruzó en nuestro camino. Al bautista, el precursor, le cortaron la cabeza. Herodes siguió haciendo judiadas, Salomé acabó en la misma ciudad donde acabó Lou Andreas (que extraña que es la vida, señor) y Yo, que aún no he salido de la maldición de aquella noche, continúo viajando y sin entender nada en esta vida de opereta. En un arrebato me hice una burrada de kilómetros visitando todos los territorios de Kakonia y finalizando en Solferino. Pasé por Viena, hice noche en Marienshilfe y procuré evitar la Mozarthaus. Y lo peor de todo: un extraño personaje, un holandés, coincidía con nosotros de forma absolutamente casual en varias ciudades: el holandés errante, tal vez mi trasunto. Acabé, como Tú, en la enseñanza, eligiendo Villena como mi primer destino.
Luis, ya se ve el final del viaje. Ya veo las llanuras de Valladolid, llenas de niebla y confusión, pero no me engaño: estoy llegando a casa, lo sé. El sortilegio ha prescrito, las nieblas de Valladolid se dispersarán, y me espera mi padre (mi capitán) interesado para que su hijo le complete la vida con sus relatos. Y para ello no tengo casi que moverme del sitio. Ah, Ítaca.
Déjame visitarte algún día, tal vez en el Café Gijón. Entre tanto, reproduzco un poema mío de aquellos entonces. Me lo han pedido, allá cada cual...
Canto a mi mismo (que no soy Walt Whitman)
Canto, leve la voz, y digo que es hombre,
de corazón, argivo y divino, flor de asedio,
y por demás tierno
de emoción, y se nota, y se advierte
apenas le es dado abrir los ojos.
Cántome, cabellos de capricho, a esa
endeble funda de mi cuerpo débil
conózcome del fuste mil historias
y otras tantas cicatrices
por llevar mejor la cuenta.
Canto a la monodia cotidiana
que me abriga y parapeta
y sentido otorga al sentimiento
y hace alquimia con el aire.
Canto a mis pasos, de justa indumentaria,
hasta en invierno,
a ese temerario afán de comprender,
a la proa veleidosa
de este canto rosarial de lunas agotadas.
Alboroto de pardales
de tus labios
de la perpetua memoria, del cristal
de minúsculos clamores
como colores de un poncho
que sobre la piel tiende
el incordio indispensable de la lana.
Canto al ánimo bastante
que me ocupa a duras penas la jornada
a las armas y varones
que hospeda mi corazoncito argivo
y a la Helena imposible
arrojada de mis brazos, débiles cañaverales
tan verdes y baratos.
Como las caricias, y el amor que me sacaron.
Como el cajón donde reposan, vivas y anhelantes.
Como este canto que es cuanto, Yo, que guardo.
La degollación de San Juan, de Bartłomiej Strobel, Pintor polaco de la escuela checa, uno de mis favoritos en el Museo del Prado, que aún aguarda a que alguien cree su artículo en wikipedia.
Actualización
Aurora me ha llamado y me dice que aún conserva grabada la entrevista que hicimos a Luis Antonio de Villena. Documento histórico, sin duda. Tengo ganas de oirlo.
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Gustavocarra
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Etiquetas: Compás de espera
